NUTRICIÓN PARA LA PIEL
LA MAESTRÍA DE LA TRANSFIGURACIÓN FACIAL A TRAVÉS DE LA ALIMENTACIÓN
La salud de la piel y la belleza resultan de un estado de coherencia. Podemos decir que los alimentos que comemos, nuestros vínculos sociales y nuestras actividades espirituales se pueden unificar coherentemente para crear un “glow” que emana desde el interior.
En la próxima serie de artículos estaremos explorando el tema de la nutrición de la piel desde la perspectiva del número tres, los tres niveles de alimentación: celeste, humana y terrestre, los cuales serán desarrollados así:
1.El nivel celeste se refiere a la alquimia del espíritu. Acá miraremos cómo las técnicas de respiración, el yoga facial, la meditación y la oración son actos de “nutrición invisible” que mejoran nuestra piel completa y nuestro rostro desde adentro hacia afuera.
2.El auto cuidado, el amor propio, las relaciones saludables y la risa son representantes del nivel humano. La soledad y el estrés crónico son tan oxidantes como una mala dieta. Miraremos en este nivel algunas propuestas y algunos ejercicios sensoriales que nos inciten a arroparnos en el cariño por uno mismo.
3. Los alimentos que comemos y su efecto en la piel son patrimonio de la alimentación terrestre. Este será el tema en el más profundizaremos. Miraremos cómo comer para nutrir la piel desde la visión de la Medicina Tradicional China y desde una visión más occidental. Estaremos ahondando en una ingeniería nutricional: recetas que aparecerán en la sección de recetas y un tema muy importante: las técnicas culinarias correctas que nos permitan una mayor biodisponibilidad de los nutrientes.
4. Haremos una propuesta de cómo integrar los tres niveles apoyándonos en algunos ejemplos de cronograma semanales para que puedan llevar a la práctica una teoría que, sin la puesta en práctica, carece de la coherencia necesaria para lograr los efectos transfiguradores deseados.
Bienvenidos a esta nueva serie de Cocina de Valentina.
Es nuestro deseo aportar un granito de arena en la elevación de nuestras vidas.