APUNTES SOBRE LA BIODISPONIBILIDAD, CASO DEL TOMATE

La biodisponibilidad es el grado y la velocidad con la que el organismo absorbe un nutriente y lo hace disponible para su uso biológico. En el contexto de la piel, no se trata solo de lo que comes, sino de cuánto de eso que comes llega, realmente, a las células dérmicas tras pasar por la barrera digestiva y el metabolismo hepático.

Para maximizar la nutrición cutánea, debemos aplicar técnicas de preparación que respeten la química de los ingredientes.

Para la piel, el compuesto estrella del tomate es el licopeno, un carotenoide que actúa como un "protector solar interno", neutralizando los radicales libres causados por los rayos UV.

El Caso del Tomate: ¿Cocido, Seco o Crudo?

  • Tomates Cocidos (Máxima Biodisponibilidad): El licopeno se encuentra encerrado en las paredes celulares del tomate. El calor rompe estas paredes (la matriz celulósica), permitiendo que el nutriente se libere. Además, el calor transforma el licopeno a una configuración que es mucho más fácil de absorber por nuestro intestino.

  • Tomates Secos (Concentración): Al deshidratarse, se concentra el licopeno. Si se conservan en aceite de oliva, la biodisponibilidad es altísima, ya que el licopeno es liposoluble (requiere grasa para transportarse).

  • Tomates Crudos: Son excelentes para obtener Vitamina C, pero pobres para obtener licopeno.

Técnica Pro: Si los comes crudos, tritúralos o pícalos muy finamente y mézclalos con aceite. La ruptura mecánica imita un poco la ruptura térmica.

Valentina Inglessis


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NUTRICIÓN PARA LA PIEL