LA MAESTRIA DE LA TRANSFIGURACION A TRAVÉS DE LA ALIMENTACION: NIVEL TERRESTRE
EL ESCUDO INVISIBLE: ALQUIMIA ANTIOXIDANTE Y LA JUVENTUD DEL ROSTRO. Parte 1. LAS VITAMINAS
En el teatro de la biología dérmica, el envejecimiento no es simplemente el paso del tiempo; es un proceso silencioso de oxidación. Cada día, la radiación solar, el estrés y la polución bombardean nuestra piel con radicales libres: moléculas inestables que, como chispas en un bosque seco, van rompiendo las cadenas de colágeno y elastina. Para detener este incendio biológico, la naturaleza ha creado el más sofisticado sistema de defensa: los antioxidantes.
Entender el código de estos compuestos nos puede ayudar a crear un “escudo invisible” una especie de ejército para combatir los radicales libres y el daño que causan por estrés oxidativo.
Vitamina A. Retinol. Es la reina de la renovación celular. Trabaja en las capas profundas de la dermis, ordenando a las células nuevas que suban a la superficie para sustituir el tejido opaco. Es el borrador natural de líneas de expresión y manchas. Favorece la cicatrización, ayuda a prevenir la pérdida de humedad y a mantener una piel hidratada Podríamos decir que es un “arquitecto epitelial”.
La encontramos en:
De origen botánico: Hortalizas de hojas verdes y verduras de color verde,
anaranjado y amarillo: espinacas, kale, berros batatas, zanahorias, brócoli, auyama, zanahoria. Frutas: melón, mangos y albaricoques (precursores de la vitamina A).
De Origen animal: carne de res, vísceras, pescados azules, frutos del mar, aves de corral y productos lácteos. (Vitamina A preformada o retinol)
Vitamina C. Ácido ascórbico. Sin ella, la arquitectura del rostro se desploma. Es el cofactor indispensable para que los fibroblastos tejan colágeno nuevo. Además, ilumina la piel al regular la producción de melanina. favorece la cicatrización, interviene en el aumento de las defensas del organismo contra las infecciones y tiene una importante función antioxidante, pues destruye los radicales libres y protege contra los rayos ultravioleta. Es una vitamina clave para nuestra piel.
La encontramos en:
De origen botánico: guayaba, el pimentón rojo, el kiwi, las fresas, frambuesa, mora, los cítricos (limón, mandarina, naranja, pomelo), grosella negra, mango, lechosa, melón, mandarina, piña, guanábana, chirimoya. Brócoli, coles de Bruselas, coliflor, kale, espinaca, acelga (verduras de hoja) tomate, papa, batata, PEREJIL, chayota, espárragos, nabos, ajo porro. PIMIENTOS, Habas, guisantes y judías (vainitas)
De origen animal: Sesos, mollejas, hígado, riñón.
Vitamina E. Tocoferol. Antioxidante lipofílico (amante de las grasas) que se aloja en las membranas celulares para evitar que los lípidos buenos de nuestro rostro se oxiden, manteniendo la flexibilidad y la hidratación profunda. Además de antioxidante también tiene propiedades antiinflamatorias. La vitamina E es un nutriente importante, además de para la piel, para la visión, la reproducción y la salud de la sangre, y el cerebro. Está involucrada también en el fortalecimiento del sistema inmunológico.
¿Dónde la encontramos?:
1. Origen Botánico: Aceites de germen de trigo, girasol, cártamo, maíz y soya. Frutos secos: almendras, nueces, maní, avellana, pistacho, semillas de girasol, espinaca, brócoli, espárragos, aguacate, mango, kiwi.
2. Origen animal: Atún, pescados azules, pulpo, anguilas, caracoles, huevas de pescado. Mantequilla. Huevos.
Vitaminas B3 y B6 para el Control de Grasa y la Barrera Dérmica
En la cosmética convencional, la Vitamina B3 es una de las moléculas más aclamadas en los sueros faciales por su capacidad para cerrar poros y restaurar la barrera cutánea. Por su parte, la Vitamina B6 (Piridoxina) suele ser el secreto mejor guardado para equilibrar la piel reactiva y hormonal.
Sin embargo, aplicarlas tópicamente es solo un parche superficial si no las ingerimos vivas y biodisponibles en la mesa. Las Vitaminas B3 y B6 actúan desde adentro como cofactores enzimáticos indispensables para metabolizar los lípidos y apagar la inflamación celular.
I. Vitamina B3 / Niacina (La Restauradora de Barrera y Cierre de Poros)
La B3 es la arquitecta del equilibrio lípido-hídrico. Estimula la síntesis de ceramidas y ácidos grasos libres: Repara la barrera cutánea dañada por el sol o limpiadores agresivos. Disminuye la Hiperpigmentación, atenuando manchas y marcas de acné. Modula la producción de grasa sin resecar, ayudando a que los poros recuperen su tamaño y elasticidad natural.
¿Dónde la encontramos?:
Origen Botánico: Levadura nutricional (la fuente reina), champiñones, cacahuates/maníes, semillas de girasol y aguacate.
Origen Animal (Máxima biodisponibilidad): Pechuga de pavo, pollo de pastoreo, atún, salmón y el hígado.
II. Vitamina B6 / Piridoxina (La Reguladora Hormonal y Anti-Acné)
La B6 es la gran moduladora del sistema nervioso y hormonal en la piel. Controla el acné hormonal. Participa en la producción de serotonina y GABA. Una deficiencia de B6 eleva el cortisol, desencadenando brotes, inflamación y dermatitis seborreica. Participa en el metabolismo de aminoácidos, ayudando a procesar las proteínas que formarán el colágeno y la elastina.
¿Dónde la encontramos?
Origen Botánico: Cambur (plátano maduro), garbanzos, papas (con su piel), frutos secos y ajo crudo.
Origen Animal: hígado de res, pavo, el atún, el salmón, el pollo, el pavo y la yema de huevo.
Valentina Inglessis