LA MAESTRÍA DE LA TRANSFIGURACIÓN A TRAVÉS DE LA ALIMENTACIÓN: NIVEL HUMANO

NIVEL HUMANO

Existe una conexión profunda entre nuestra salud cutánea, nuestras emociones y nuestra actividad social. En esta estrecha relación están implicados diversos factores bioquímicos de los cuales hablaré en este artículo.

1. El poder de la hormona del vínculo (la oxitocina)

Cuando interactuamos con amigos, recibimos un abrazo o disfrutamos de una conversación estimulante, el cerebro libera oxitocina. Esta hormona tiene un fuerte poder antiinflamatorio que ayuda a proteger la piel de los efectos dañinos del cortisol, resguardando las fibras de colágeno y elastina de una degradación prematura. El resultado es una dermis más firme y una mejor barrera ante las agresiones externas. Podríamos decir que la oxitocina es un “escudo anti-edad”.

2. La regulación del sistema inmunitario cutáneo

Tener emociones equilibradas mantiene al sistema inmunitario en un estado de vigilancia calmada. Se ha demostrado que la soledad crónica o el aislamiento social elevan los marcadores de inflamación sistémica. Por el contrario, una vida social sana reduce la sobreactividad de las células inmunitarias en la piel. Consideremos la piel entonces como un “espejo del sistema inmunitario”.

3. Homeostasis y ciclos de sueño

Durante las interacciones sociales positivas, producimos serotonina, la cual es precursora de la melatonina. La melatonina no sólo ayuda a conciliar el sueño; en la piel, actúa como un potente antioxidante, reparando el daño oxidativo acumulado durante el día por la radiación UV y la contaminación. Tomaremos la importancia del sueño como un gran poder restaurador.

4. Musculatura facial y flujo sanguíneo

Las emociones positivas constantes influyen directamente en la musculatura facial y el flujo sanguíneo. La alegría y la risa aumentan el riego sanguíneo hacia los capilares del rostro, lo que mejora la nutrición celular y aporta un color saludable a la piel. Asimismo, un estado emocional equilibrado reduce la rigidez crónica de los músculos faciales (como el entrecejo o la mandíbula), previniendo la formación prematura de arrugas dinámicas profundas. Estamos aquí ante un poderoso efecto glow.

5. Rituales de autocuidado en el nivel humano

Las rutinas de autocuidado de la piel también son patrimonio del nivel humano. Cuando nos aplicamos una rutina de skincare con cremas naturales, tomamos bebidas desintoxicantes o ricas en antioxidantes, disfrutamos de la aromaterapia o nos aplicamos mascarillas naturales, estimulamos la producción de un poderoso cóctel bioquímico. Acciones como cubrir nuestro cuerpo con aceites esenciales, darnos baños con sales aromáticas o flores, pasear por entornos naturales o realizar una actividad creativa encienden la liberación de endorfinas, serotonina, dopamina y oxitocina, transformando por completo nuestra piel. con cada ritual de autocuidado nos convertimos en auténticos alquimistas.

Para descubrir más ideas de nutrición a nivel humano, puedes visitar este artículo anterior:

https://www.memoriasnomadas.com/mi-blog/blog5.

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Valentina Inglessis


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